CAMPANAS DE LA PARROQUIA DE SANTA MARÍA DE LOS ALCÁZARES DE MAQUEDA (TOLEDO)
ROMERA SOTILLO, Álvaro
JIMÉNEZ JIMÉNEZ, Carlos
1. LA TORRE CAMPANARIO
El templo parroquial es un edificio de tres
naves, de estilo mudéjar, levantado en torno al siglo XV. El acceso al templo
por el lado occidental se realiza a través de una de las puertas de la antigua
muralla, fechada entre los siglos X y XII.
La torre campanario es una obra
de ladrillo y se sitúa a los pies del templo, en el lado del Evangelio. Se
accede desde una estancia que, a modo de atrio, se encuentra a los pies del
templo, bajo el coro. Consta de un basamento de piedra y ladrillo y dos cuerpos
cúbicos de ladrillo con pequeñas verdugadas de piedra en el tercio central. Los
frentes de estos cuerpos tienen ventanas pareadas para iluminar el interior.
Sobre la cornisa del segundo cuerpo, que queda un poco por debajo de la cornisa
de la nave central del templo, se levanta un cuerpo prismático de ladrillo. En
su parte superior tiene unos ventanales de medio punto, actualmente achicados.
En estos ventanales se ubicaban antiguamente las campanas (se conserva una
fotografía de los años 40 donde se puede ver la composición original de la
torre). Entendemos que la forma prismática de este cuerpo y la ubicación de los
ventanales por encima de la cumbrera del tejado permitía que el sonido se
difundiera por todo el pueblo. En los años cuarenta del siglo XX la torre fue
recrecida con la construcción de un nuevo cuerpo de ladrillo de estilo
neomudéjar. Este nuevo cuerpo parece haber sido levantado en el año 1948, fecha
que aparece en diversos testigos de cemento en el interior del actual
campanario. Este último cuerpo presenta mayor decoración que el resto del
conjunto. Los cuatro ventanales están encuadrados en un rectángulo. El
cornisamento es la parte de mayor sabor neomudéjar, con una potente cornisa
sostenida por modillones. Sobre la cornisa un tejado a cuatro aguas con la cruz
y la veleta.
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| Torre campanario antes de la construcción del actual cuerpo de campanas |
ESTADO ORIGINAL DE LA TORRE
Antes de la construcción del actual cuerpo de
campanas, estas se ubicaban en los ventanales del actual cuerpo intermedio. En la
fotografía de los años cuarenta antes citada, podemos identificar alguna de las
campanas, pudiendo comprobar que la distribución actual respeta la que tenía
entonces. El interior de la torre nos permite conocer algunos elementos
interesantes sobre el antiguo campanario del actual cuerpo intermedio. Existen
restos de un piso de madera a la altura del inicio del cuerpo prismático. Así
mismo, se conservan también los mechinales del primitivo suelo del campanario.
La altura de los pretiles de ladrillo de la parte inferior del ventanal era de
unos 120-140 cm de altura, lo cual indica una posición alta de las campanas
(las bocas se situarían a unos 150-170 cm de altura), que es común encontrar en
campanarios antiguos y con pocas modificaciones. Es interesante destacar que
los ventanales del actual cuerpo de campanas tienen mayor luz que los
primitivos del cuerpo intermedio. Para poder salvar esa diferencia, los yugos
se asentaron sobre unos cojinetes voladizos que sobresalen entre 20 y 10 cm del
muro.
| Interior de la torre, antigua tronera tapada y restos del solado del primitivo campanario |
ESTADO ACTUAL DE LA TORRE
Los
ventanales han sido cubiertos con redes metálicas en el lado exterior para evitar la entrada de palomas. Estas redes protegen también las campanas. En el interior de la torre no se conservan restos de
garruchas, agujeros en el suelo u elementos que permitiesen el toque desde
abajo.
El conjunto es de una calidad
excepcional. Consta de tres campanas, dos del siglo XVI y una del siglo XVIII.
En origen existió un campanillo que colgaba de un yugo del ventanal que mira al sur. La campana más antigua es la que mira al este,
fechada en 1558; la campana gorda (que mira al norte), está fechada en 1561.
Ambas piezas presentan epigrafía en minúscula gótica. La campana que mira al
oeste está fechada en 1706. Esta última presenta una gran grieta vertical que
llega hasta el hombro.
Las campanas cuelgan de yugos de
madera con diseño tradicional que presentan un cierto grado de deterioro.
| Yugo del desaparecido campanillo |
2. LAS CAMPANAS
El campanario de Maqueda cuenta
con un importante conjunto de tres campanas litúrgicas de perfil esquilonado,
dos de ellas son excepcionales ejemplares del siglo XVI. La otra, fechada en el
siglo XVIII, se encuentra rajada. La campana 1, fechada en 1558, es de autor
anónimo, y presenta una breve inscripción en latín en letra minúscula gótica.
Se encuentra en el ventanal este. La campana 2, del año 1706, se ubica en el
ventanal oeste, mirando a la plaza del Ayuntamiento. Presenta una grieta
vertical que llega hasta el hombro. Esta campana, se encuentra girada 180º. Es
probable que, tras la construcción del actual cuerpo de campanas, se alterase
su orientación. En el ventanal norte se encuentra la campana gorda, (3)
realizada en 1561. Presenta una sencilla inscripción en el tercio en letra
minúscula gótica. El conjunto es de una antigüedad y calidad realmente
excepcional, tanto que cada una de ellas podría tener una declaración propia de
BIC. Este conjunto se completaba con una cuarta campana de menor entidad, actualmente
desaparecida, que pendía del yugo parcialmente conservado en el muro sur.
Destacan por su interés los yugos
de madera antiguos, los cuales presentan todas las características de los yugos
de tradición toledana: yugo en tres piezas, brazo, cabeza y pieza superior de
sujeción de los abarcones; brazo de gran altura con escotadura en la parte
inferior para realzar la campana; ejes acodados, etc.
3.1. CAMPANA 1
Nombre: Campana (1)
Municipio: Maqueda (Toledo)
Edificio: Parroquia de Santa
María de los Alcázares
Localización: Campanario
Diámetro: 81,5 cm Altura del bronce: 73 cm
Borde: 5 cm
Peso aproximado: 471 kg
Altura total yugo: 70 cm
Altura del extremo del
brazo: 18 cm
Altura escotadura del brazo:
19 cm
Altura contrapeso: 26 cm
Altura eje acodado: eje
recto
Altura del brazo: 44 cm
Fundidor: Anónimo
Año: 1558
Descripción:
Presenta una inscripción en
minúscula gótica en el tercio: “[Cruz de gajos con ¿arma Christi?] # credo in
deum in medio ecclese aperuit os eius anno de mil d l viii #”. La
inscripción, escrita de forma correcta sería “Credo in Deum. In medio
Ecclesiae aperuit os ejus. Año MDLVIII”. Esta inscripción tiene tres frases:
la primera se traduce como “creo en Dios”, la segunda como “en medio de la
Iglesia ha abierto su boca el Señor” y la tercera “Año 1558”. La segunda
frase es la más interesante de todas, pues es la primera parte de la antífona
del Introito de la Misa de Santos Doctores. Es una referencia poco habitual y
muy apropiada para una campana, pues desde la Edad Media algunos teólogos establecieron
un paralelismo entre la voz de las campanas y la del predicador. Esta inusual
frase puede tener su explicación si tenemos en cuenta que, hasta la
Desamortización de Mendizábal, existió un Convento Dominico en la localidad.
La principal labor pastoral de los dominicos era la predicación. Podríamos
incluso pensar que ésta, perteneció en origen al citado convento.
Asas: Siete asas
Tercio:
Dos cordones/
“[Cruz de gajos con ¿arma
Christi?] # credo in deum in medio ecclese aperuit os eius anno de mil d l
viii #” [minúscula gótica 4,5 cm] /
Tres cordones/
Medio:
(00) Cruz con los tres clavos
sobre Calvario.
(06) “Ihs”/ Relieve Virgen con
Niño en capilla gótica/ “ihs”/ Relieve San Miguel en capilla gótica
Medio pie: Tres cordones
Estado actual:
Badajo original atado sujeto
con una pieza de forja en forma de S. Golpea en su sitio. Martillo
eléctrico en el exterior (03), golpea un poco alto. La bola es grande para el
grosor de la campana ¡Peligro de rotura!
La campana presenta mucho
desgaste en la zona de golpe que da al interior. La parte que da al exterior
presenta también desgaste, aunque a menor nivel. Estos desgastes demuestran
que la campana ha sido muy tocada con el badajo a repique. También ha sido tocada
en balanceo, posiblemente hasta dejarla en vertical -a pino-, sin llegar a
dar vueltas completas (hubiera dejado un desgaste mayor en la parte del
exterior). El óxido de la parte exterior demuestra que hace ya mucho que se
dejó de tocar en movimiento.
La superficie del bronce
presenta algunas salpicaduras rojizas ¿de pintura?.
El yugo presenta las formas
propias del modelo toledano: escotadura en la parte inferior para realzar el
bronce; perfiles curvos en la parte superior del brazo. El eje no es acodado
como suele ser habitual. No parece ser el original, puesto que es de sección
cuadrada en su totalidad (la parte que apoya en el cojinete no es circular).
Es llamativa la ausencia de palanca de balanceo ¿no era necesario porque ya
no se tocaba en movimiento? Los ejes están sujetos en la parte superior del
brazo con un pasante de forja. Las testas de los brazos están reforzadas con
abrazaderas de forja que envuelven también los ejes. Están sujetas con
pasantes. Los ejes asientan sobre sendos cojinetes de madera empotrados en el
muro que sobresalen unos 20 cm para salvar la anchura de los actuales
ventanales. La cabeza consta de una pieza con perfiles de pecho de paloma de
mucha contracurva. La sujeción de la campana al yugo se realiza a través de 3
pares de abarcones de forja en cada frente. Sobre la cabeza dos piezas
yuxtapuestas y colocadas en sentido transversal son atravesados por los
abarcones, que se atornillan en la parte superior. Para mantener estas dos
piezas de madera unidas, tiene sendos tornillos con tuerca cuadrada que los
mantienen unidos. Estas piezas presentan remates convexos.
El brazo conserva restos de una
materia blanquecina en sus grietas, similar al yeso o al estuco empleado en
la imaginería.
Conservación, mantenimiento:
En un momento indeterminado se
colocaron redes antiaves en los ventanales del campanario. Estas redes son de
varillas de metal y parecen haber evitado la entrada de aves. Están colocadas
en el exterior de los ventanales, protegiendo también las campanas.
Intervenciones: Electrificación
de la campana con un martillo eléctrico. Colocación de redes antiaves.
Yugo: Yugo de madera de
perfil toledano.
Toques tradicionales:
Desconocemos cómo eran los
toques tradicionales, hace ya mucho tiempo que no se tocan a mano. La campana
fue tocada a badajo y en movimiento, aunque muy probablemente, dada la
conservación del yugo y la instalación, los últimos toques manuales fueran
exclusivamente a badajo.
Mecanismos de toque: Martillo
eléctrico (10)
Intervención urgente: Sustitución badajo por uno acorde a su tamaño.
Propuesta:
Proponemos una restauración
basada en los siguientes puntos:
- Restauración del bronce: Limpieza del bronce, por
dentro y por fuera, recuperando la sonoridad original, mediante chorro de
arena húmeda. Colocación del badajo original junto con la pieza en S que
sirve para unir el asa badajera con el gancho del badajo.
- Restauración del yugo: Presenta un regular estado de
conservación. Tanto las piezas de madera como sus herrajes deberán ser
restaurados convenientemente, rellenando las grietas con madera o masillas
resistentes a la intemperie. No obstante, habría que evaluar el estado de
conservación de cada una de las partes de madera, y sólo en caso de no poder
llevar a cabo una restauración que garantice la seguridad del conjunto,
sustituir las piezas dañadas por copias exactas en madera tropical,
respetando el diseño de los originales. Todos los herrajes deberán
restaurarse, a excepción de aquellos que por seguridad se recomiende su
sustitución por otros iguales. En cuanto a los cojinetes de la pared, debería
evaluarse su estado de conservación, ya que presenta ciertos síntomas de
debilitamiento (uno de ellos se ha hundido levemente hacia el interior).
- Mecanización: Colocación del martillo eléctrico en 09
de forma que no impidiera el posible movimiento de la campana. La bola del
martillo debe tener el mismo diámetro que el grosor mayor de la campana, que
es justo el punto de golpe. Un martillo excesivamente grande puede provocar
la rotura del bronce.
Protección:
Protección genérica en BIC
declarado. Aunque se encuentra en un BIC declarado su protección afecta tanto
al edificio como a todo lo que contiene. Sería interesante incorporar a esta
declaración (si no aparece) la presencia de esta campana, cuya antigüedad
merecería en exclusividad una declaración.
Valoración:
Hay que incoar expediente para
incluir la campana en el Inventario General de Bienes Muebles. En caso de
rotura sólo puede ser soldada. Puede ser reemplazada por una campana de
distinta afinación.
Instalación:
La instalación es original y debe ser conservada para proteger la
sonoridad y otros valores culturales. Cualquier mecanización deberá conservar
estas cualidades, reproducir los toques tradicionales y no impedir los toques
manuales.
Documentación: JIMÉNEZ
JIMÉNEZ, Carlos; ROMERA SOTILLO, Álvaro (07/09/2024)
3.2. CAMPANA 2
3.3. CAMPANA 3
3. LOS TOQUES
Se desconocen los toques
tradicionales, pero el estudio de las campanas y su instalación, nos permiten
intuir algo sobre los últimos toques manuales. Estos debían ser realizados
exclusivamente a badajo (repiques, toques, dobles…) sin mover las campanas. Los
yugos, salvo el del desaparecido campanillo, carecen de palanca de balanceo, lo
cual demuestra que el movimiento de campanas no se practicaba desde hacía ya
bastante tiempo (los yugos parecen antiguos). En un momento anterior, las
campanas fueron también tocadas en movimiento (balanceadas hasta dejarlas en
vertical –“a pino”-), pero sin llegar a voltear de forma continuada en un mismo
sentido. Los desgastes a ambos lados del bronce lo demuestran, así como los
pocos restos conservados del primitivo campanario que se encontraba en cuerpo
intermedio: la colocación elevada de los bronces respecto al suelo (los labios
de las campanas se encontraban a 150-170 cm de altura) era la apropiada para
poder tocarlas en movimiento: el campanero tiraba de una cuerda atada a una
palanca de hierro en el yugo (como el que tiene actualmente el yugo conservado
en el ventanal que mira al sur) aprovechando el peso de su cuerpo para
balancearla y dejarla parada “a pino”. No obstante, la antigüedad de los yugos
y la ausencia de palanca, demuestran que el movimiento de campanas debió
abandonarse hace ya mucho tiempo ¿siglo XVIII-XIX? Cuando se levantó el actual
cuerpo de campanas (1948), muy seguramente se tuvo en cuenta que los toques se
realizarían con las campanas fijas, pues los cojinetes sobre los que se
asentaron los ejes (voladizos entre 10 y 20 cm del muro) no son muy apropiados
para el balanceo.
El estudio de las campanas y su
instalación junto al conocimiento de repertorios de toques de parroquias
toledanas nos permiten hacernos una idea aproximada de cómo fueron los
primitivos toques de Maqueda: el toque a badajo en forma de repique, doble o campanadas
se debía ejecutar solo o en combinación con el balanceo de campanas, en
ocasiones hasta dejarlas “a pino”. Como hemos indicado antes, junto a las tres
campanas “litúrgicas” había una cuarta campana, un “cimbalillo” o “campanillo”,
cuya función era coordinar la liturgia con el toque de campanas y para toques
menores que no requerían la presencia del campanero y que incluso se podía
desde el interior de la iglesia o el coro (confesiones, misa primera…). No es
descartable que incluso indicase a los beneficiados de la parroquia la entrada
a coro como también hacía el cimbalillo de la Catedral Primada.
Sería interesante realizar una investigación de los últimos toques manuales. Es probable que todavía siga vivo alguno de los últimos campaneros o monaguillos que tocaron a mano. Estos tendrían que servir de modelo para los toques mecánicos. En caso de haberse perdido, sería conveniente programar toques como los que posiblemente se ejecutasen en su momento. Puede tomarse de referencia los de la vecina localidad de Escalonilla, o inspirarse en el modelo patrón que en su momento elaboramos y que se encuentra publicado en nuestro blog https://vozdebronce.blogspot.com/2019/01/jerarquizacion-liturgica-de-los-toques.html
4.PROPUESTA ANTE UNA EVENTUAL RESTAURACIÓN
En primer lugar, planteamos una
serie de consejos sencillos como medidas preventivas para mejorar las
condiciones de la instalación con unas orientaciones básicas sobre la
restauración de las campanas.
El ideal que debe orientar una
propuesta de restauración de campanario es la conservación y recuperación de la
instalación tradicional, de forma que se pudiera tocar manualmente como se
hacía antaño. La propuesta se basaría en los siguientes puntos:
1- Restauración campana rota (2): La solución que
tradicionalmente se ha empleado para una campana rota es la refundición. Sin
embargo, la empresa alemana Lachenmeyer de Nördlingen tiene un método de
soldadura con el cual se puede recuperar el sonido original de la campana antes
de su rotura, es decir, se podría recuperar el mismo sonido que tenía la
campana en 1706. Limpieza con arena húmeda para quitar los restos del proceso
de soldadura. Habría que comprobar si la conservación del badajo original con
la pieza en forma de S permite el golpeo de la campana en la zona exacta de
toque, de lo contrario debería ser sustituido por un nuevo badajo de hierro.
2- Restauración campanas (1) y (3): La suciedad adherida al
bronce ahoga su sonido. Limpieza del bronce, por dentro y por fuera,
recuperando la sonoridad original, mediante chorro de arena húmeda. Colocación
del badajo original junto con la pieza en S que sirve para unir el asa badajera
con el gancho del badajo.
3- Restauración yugos: Presentan un regular estado de
conservación. Tanto las piezas de madera como sus herrajes deberán ser
restaurados convenientemente, rellenando las grietas con madera o masillas
resistentes a la intemperie. No obstante, habría que evaluar el estado de
conservación de cada una de las partes de madera, y sólo en caso de no poder
llevar a cabo una restauración que garantice la seguridad del conjunto,
sustituir las piezas dañadas por copias exactas en madera tropical, respetando
el diseño de los originales. Todos los herrajes deberán restaurarse, a
excepción de aquellos que por seguridad se recomiende su sustitución por otros
iguales. En cuanto a los cojinetes de la pared, debería evaluarse su estado de
conservación, ya que presenta ciertos síntomas de debilitamiento (uno de ellos
se ha hundido levemente hacia el interior).
4- Redes antipalomas: El actual sistema evita la entrada de
palomas al interior y protege las campanas. No obstante, la boca de la campana
gorda toca la red, creando unas interferencias sonoras que desvirtúan su voz.
Una solución sencilla sería recortar el punto de contacto del bronce con la red
para evitar esta interferencia.
5- Mecanización: colocación de nuevos martillos mecánicos en
las campanas litúrgicas en el exterior, en 09, de forma que no impida el
posible movimiento de la campana. La bola del martillo debe tener el mismo
diámetro que el grosor mayor de la campana, que es justo el punto de golpe.
6- Documentación de los toques tradicionales: investigación
de los toques tradicionales a través de los testimonios orales de aquellas
personas que los realizaban o que eran capaces de distinguirlos. Los toques
mecanizados deberían, en la medida de los posible, ajustarse a estos.
7- Recuperación del toque manual: La recuperación del toque
manual de campanas forma parte de la restauración de campanarios, ya que las
campanas tocadas con martillos son “campanas sin alma”. Por ello proponemos la
creación de un taller de toque de campanas del cual puede salir un grupo
encargado del toque manual y de la conservación de las instalaciones (la
torre que más se estropea es aquella en la que no se sube a tocar). Sería
deseable que, al menos en los días señalados para Maqueda, es decir,
festividades patronales, fiestas de hermandades y fiestas solemnes de toda la
Iglesia (Navidad, Semana Santa y Corpus Christi), las campanas pudiesen ser
tañidas a mano

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