LA ANTIGUA TORRE CAMPANARIO DE HORCHE (GUADALAJARA)

Nota: El presente artículo ha sido publicado en la revista Llano mayor. Revista de la Asociación Cultural Juan Talamanco, Nº 9, enero 2026, pp. 6-11.


Álvaro Romera Sotillo


La antigua torre campanario de Horche

La actual torre campanario de la iglesia parroquial de Horche no ha estado ahí “toda la vida”. Aunque nos parezca muy antigua, es la parte más moderna de la iglesia y no tiene más de 170 años. Sustituye a la torre original del templo que se derrumbó el año 1848. La mayoría habréis escuchado de vuestro mayores esta historia y la hazaña que supuso para el pueblo la elevación de una nueva torre y la reparación de los daños causados en el templo con su caída. En este pequeño escrito vamos a tratar de conocer e imaginar cómo debió ser la desaparecida torre.

 

Recreación de la antigua torre campanario de Horche


Fuentes documentales de la primitiva torre campanario

En el siglo XV se inició la construcción del actual templo parroquial de la Asunción en sustitución de primitiva parroquia de San Sebastián (actualmente reducida a ermita). El Padre Talamanco menciona una nota del primer libro de bautismos de la parroquia en la que se indica la consagración de “la Iglesia de Santa Maria de Orche, todo lo nuevo que se hace con la torre” el 16 de julio del año 1500.

La iglesia que se consagró en el año 1500 no era exactamente como hoy en día la conocemos. Talamanco explica que sólo tenía una nave con el altar mayor donde hoy se encuentran las gradas de subida al altar. En 1563 el Ayuntamiento acuerda la ampliación del templo a tres naves y la realización de un nuevo presbiterio, realizado en 1578 y al cual se trasladó el retablo mayor construido en 1535. Las obras de ampliación prosiguieron en el siglo XVII: entre 1611 y 1617 se realizaron los arcos de las naves; en 1614 se terminaron los pórticos de columnas desde la puerta de Occidente hasta la del Mediodía, y en 1621 “se perfeccionó la hermosa torre de sillería y mampostería, a la que aún le faltaba parte del último cuerpo y capitel[1] [sic]”[2]. Pocos años después, en 1624, las obras de la iglesia estaban casi acabadas como demuestra el pleito entre el mayordomo de fábrica Miguel Pérez Lozano contra el antiguo párroco de Horche el Dr. Jerónimo Rúa. El antiguo párroco indica en agosto del citado año que “es falso dezir que en mi poder ay mucho dinero sobrado, y para que conste ser falso, hago presentazión de los gastos mayores que se han hecho en el cubrir la iglesia, y acabar la cantería y la torre, sin el gasto del capitel que se va haciendo”[3]. El Padre Talamanco, aporta una breve y precisa descripción de la torre y sus campanas:

“Subamos a la torre vistosamente edificada de cuatro cuerpos sin la basa, y la veréis hechas lenguas en seis hermosas campanas que se repican y vuelan, convidando aún a los fieles más sordos a la solemnidad de las fiestas y oficios de las divinas alabanzas. La del relox se puso en el año 1563, concurriendo la Villa con cuatro quintales de metal de las rentas del cabildo de la Asunción, y todo el vecindario contribuyó a pagar el ingenio (que peso 28 arrobas) al maestro reloxero Bartholomé Ponce, vecino de Brihuega, y costó de solas las manos treinta y dos mil maravedís, para entonces notable cantidad”[4].

     Francos Brea publica en su Historia de Horche un contrato de refundición de la antigua campana del reloj del año 1672[5]. En el citado documento se especifica que la campana sea “romana”[6], comprometiéndose el ayuntamiento a aportar las mermas de metal producidas en la refundición de la anterior.

    En base a estas fuentes documentales sabemos que la torre campanario estaba compuesta por un basamento con cuatro cuerpos superpuestos coronados por un chapitel. La torre ya existía desde la consagración del templo en el año 1500 y en 1621 se estaba construyendo su último cuerpo (el cuarto) y el chapitel, que todavía estaba en ejecución en 1624. Por tanto, podemos decir que en la torre se distinguían dos fases constructivas: por un lado, una antigua, de finales del siglo XV y otra más moderna fechada entre 1621 y 1624. A la primera fase constructiva corresponden los tres cuerpos inferiores y a la segunda el cuarto cuerpo y el chapitel.

    La torre tenía seis campanas litúrgicas. Este detalle es un indicativo del gran tamaño que tenía la torre campanario y de la intensa actividad litúrgica del templo, pues las parroquias rurales de la Alcarria solían tener como mucho cuatro campanas litúrgicas. Talamanco habla por separado de la campana del reloj, ya que tradicionalmente las campanas destinadas a marcar las horas no intervienen en los toques litúrgicos, ubicándose incluso en un espacio diferenciado como el tejado o el chapitel.

 

Las torres campanario del final de la Edad Media en la Alcarria

    Para poder entender cómo era la primera fase constructiva de la torre campanario de Horche, es necesario conocer cómo eran los campanarios de finales del siglo XV en la comarca. Entre los siglos siglo XIII y XV se levantaron una serie de torres campanario en diferentes pueblos de la Alcarria que muestran una tipología y características muy definidas. Estas torres las podemos encontrar en los pueblos de Hueva[7], Valdesaz[8], Yebra[9], Romancos[10] y las parroquias de Santa María y San Miguel de Brihuega[11] (ver ilustraciones del 1 al 5). De todas ellas, las únicas que conservadas sin alteraciones posteriores son las de Hueva, Valdesaz y Yebra. Las de Romancos y Brihuega, al igual que la de Horche, experimentaron ampliaciones en el siglo XVI y XVII. Todos estos ejemplos comparten características formales: planta cuadrada; sillería y mampostería de piedra caliza del lugar; alzado consistente en una superposición de cuerpos prismáticos decrecientes; colocación de las campanas en el cuerpo superior en troneras (ventanales) de medio punto; ausencia de decoración, e iluminación del interior a través de estrechas saeteras. Esta sencilla tipología de torre campanario tuvo su continuación en los siglos XVI e incluso XVII, los campanarios de Yebes (1543-1547)[12] y Tomellosa de Tajuña (1668-1680)[13] evidencian la pervivencia de este modelo (ver ilustraciones 6 y 7).

 


Ilustración 1. Iglesia parroquial de Yebra (Guadalajara)

Ilustración 2. Torre campanario de la iglesia parroquial de Valdesaz (Guadalajara)


Ilustración 3. Torre campanario de la iglesia parroquial de Hueva (Guadalajara)


Ilustración 4. Torre campanario de la iglesia parroquial de Romancos (Guadalajara)


Ilustración 5. Torre campanario de la antigua iglesia parroquial de San Miguel de Brihuega (Guadalajara)

Ilustración 6. Torre campanario de la iglesia parroquial de Yebes (Guadalajara)


Ilustración 7. Torre campanario de la iglesia parroquial de Tomellosa de Tajuña (Guadalajara)

El nuevo modelo de torre campanario del siglo XVI

    Uno de los principales hitos arquitectónicos del siglo XVI fue el Monasterio de San Lorenzo de El Escorial (1563-1584). Tanto fue su impacto artístico que creó un estilo llamado “escurialense” o “herreriano” (por Juan de Herrera, el arquitecto que realizó la traza definitiva del edificio). Este estilo se caracteriza por la simplicidad de sus volúmenes, la configuración de un depurado clasicismo y el uso de chapiteles de pizarra, convirtiéndose desde ese momento en un elemento indispensable en las torres campanario de buena parte de Castilla. Unas instrucciones publicadas en Madrid sobre las normas que debían seguir los arquitectos a principios del siglo XVII indica que “será conveniente que no queden con terrados descubiertos los dichos campanarios, como se acostumbra, sino que se rematen y cubran con chapiteles, no solo por la hermosura, sino por la duración”[14]. Este nuevo estilo en cierto modo enlazaba con la simplicidad estilística de las torres campanario medievales, pero añadiendo un mayor enriquecimiento plástico mediante el uso de cornisas y molduras más elaboradas, la adición de pilastras y entablamentos, así como la inclusión de elementos decorativos como bolas. La principal finalidad de este nuevo estilo es dotar a las construcciones de un aire sobrio, sereno y monumental.

 

Propuesta de recreación

    En base a la documentación conservada y los modelos de torre campanario que acabamos de exponer, podemos elaborar una reconstrucción de la primitiva torre campanario de Horche basándonos también en una serie de proporciones que solían cumplir este tipo de construcciones.

    Debemos indicar que las torres campanario son parte de un instrumento sonoro y por tanto debe cumplir una serie de requisitos. El principal de ellos es la altura, que en buena medida estaba determinada por la nave principal del templo. El primero de los cuerpos solía corresponderse con alguna línea de imposta, generalmente la cornisa de la nave contigua.

    En la torre de Horche, el primer cuerpo coincidiría con la altura de la cornisa de la nave principal, tal y como hoy en día podemos contemplar[15]. Este cuerpo se iluminaría a través de dos saeteras, como las actuales (una de ellas actualmente tapiada por el pórtico). Este cuerpo de la torre parece que fue el que menos daños sufrió durante el derrumbe, con lo cual podemos suponer que es en buena medida original del siglo XV.

    El segundo cuerpo posiblemente era coincidente con la altura del tejado, más o menos como el cuerpo con óculos de la torre actual. La finalidad de este cuerpo era salvar la altura del tejado para que las campanas quedasen por encima de la cumbrera y evitar que éste se convirtiera en un obstáculo para la difusión del sonido.

    El tercer cuerpo correspondería al cuerpo de campanas de la torre medieval. En origen cada uno de sus frentes tendría una tronera para alojar las campanas similares a los campanarios medievales antes citados. Con la ampliación de la construcción de cuarto cuerpo estos ventanales posiblemente fueron cegados para reforzar el muro, como ocurrió en la torre de Romancos.

    El cuarto cuerpo, realizado entre 1621 y 1624, es el nuevo campanario, siendo este la culminación de las obras de ampliación y mejora del templo empezadas en las últimas décadas del siglo XVI. Su forma y estilo resultarían próximos al clasicismo que muestra la ampliación de las naves del templo y un acabado en línea con el estilo clasicista de la iglesia. La torre tenía seis campanas litúrgicas, que se repartían en sus respectivas troneras. Debemos imaginarnos este cuerpo con una disposición y decoración muy similar a la del monasterio de Lupiana, que también está adecuado para alojar seis campanas, teniendo dos de sus caras una sola tronera, para las más grandes, y dos caras con dos troneras cada una para las de menor tamaño (ver ilustración 8). Como norma general, la campana mayor suele ubicarse en la tronera que mira a la población, que en el caso de Horche es la que está en la fachada, como actualmente ocurre.

Ilustración 8. Torre campanario del antiguo monasterio jerónimo de Lupiana (Guadalajara)

    Para el diseño del chapitel es inevitable pensar en el de la actual Concatedral de Guadalajara (ver ilustración 9), que a su vez se inspira en el de la antigua Colegiata Magistral de Alcalá de Henares (actual Catedral Magistral), el templo más importante de la antigua Vicaría General de Alcalá de Henares a la cual pertenecía Horche cuando todavía pertenecía al Arzobispado de Toledo. Esta tipología de chapitel consta de un primer cuerpo cubierto de pizarra de forma piramidal con una mansarda en cada cara. Sobre este primer cuerpo hemos ubicado un templete de cuatro postes donde se ubicaría la campana del reloj, en una disposición similar a este chapitel. Este cuerpo serviría de base para la puntiaguda aguja coronada por un orbe con veleta y cruz de forja. Para el diseño del templete de la campana del reloj y de la aguja hemos tomado de referencia el diseño de la linterna y la aguja octogonal de la capilla de la Inmaculada de nuestra parroquia. El diseño de este chapitel sería el mismo que el del campanario de Fuensalida (Toledo) (ver ilustración 10).

Ilustración 9. Concatedral de Santa María de Guadalajara

Ilustración 10. Torre campanario de la iglesia parroquial de Fuensalida (Toledo).

Conclusión

    La evolución material de la torre de Horche, construida en dos fases, no es un hecho aislado. La torre de Romancos presenta una cronología y evolución formal paralela a la nuestra. Fuera de las actuales fronteras provinciales, existen también ejemplos geográficamente cercanos al nuestro como Fuente el Saz y Daganzo, ambos también incardinados en la vicaría de Alcalá de Henares del arzobispado de Toledo (ver ilustraciones 11 y 12). No obstante, el planteamiento presentado en este escrito no va más allá de la mera hipótesis.

    Las fuentes documentales que existen sobre la torre son muy pocas y escuetas. En este escrito hemos propuesto una recreación en base a comparativas con otras torres. Sin embargo, puede que la de Horche fuera un ejemplar único que rompía con el prototipo habitual en la zona sin comparación posible con otras, como ocurre con la de Yunquera de Henares, la de Tendilla o la actual torre campanario de Horche.

    Lo cierto es que fue un elemento muy destacado de la villa. Prueba de la fama que tuvo es la copla que recogió el Padre Talamano en el siglo XVIII: “El chapitel de Orche,/las campanas y el relox,/el órgano que bien suena,/la custodia y el pendón”[16].

    Su desaparición en el año 1848 conmocionó a toda la población, que no dudó ni un momento en disponer todos los medios posibles para volver a dotar a Horche de una nueva torre campanario que recuperase el prestigio que tenía la desaparecida. Si bien es cierto que la actual es de menor altura, su original diseño y calidad técnica, la convierten en digna sucesora de su predecesora…pero esto es materia de otro artículo.


Ilustración 11. Iglesia parroquial de Daganzo (Madrid)



Ilustración 12. Torre campanario de la iglesia campanario de Fuente el Saz de Jarama (Madrid)

 

 Bibliografía

ABASCAL COMENERO, Juan Manuel (2005): Tomellosa a la luz de su archivo. Guadalajara.

FRANCOS BREA, Juan Luis (2008): Historia de Horche. Guadalajara.

GARCÍA LÓPEZ, Aurelio (2012): Yebes, de los orígenes a la modernidad. Guadalajara.

SUÁREZ QUEDEVO, Diego (1998): Madrid, revista de arte geografía e historia, “El edificio religioso normativizado desde la oficialidad eclesiástica. Sobre su emplazamiento y conformación en el Madrid del siglo XVII”, nº 1.

TALAMANCO, Juan (1748): Historia de la Ilustre y lean Villa de Orche, señora de sí misma, con todas sus prerrogativas de señorío y vassallage. Madrid.

ARCHIVO DIOCESANO DE TOLEDO (ADT), Reparación de templos Guadalajara, Caja 11 Exp. 6.



[1] - Entiéndase chapitel por “capitel”.

[2] - Todo lo relativo a la construcción de la iglesia véase en TALAMANCO, Juan (1748): Historia de la Ilustre y Leal Villa de Orche, señora de sí misma, con todas sus prerrogativas de señorío y vasallaje. Madrid, pp. 161-162.

[3] - Archivo Diocesano de Toledo, (ADT), Reparación de Templos Guadalajara (RTG), Caja 11, Exp. 6, Pleito del mayordomo con el anterior párroco sobre financiación de obras realizadas en la iglesia parroquial, Contestación Dr. Rúa del 23 de agosto de 1624.

[4] - TALAMANCO, Juan (1748): Historia de la Ilustre y Leal Villa de Orche…Op. Cit. pp. 164-165.

[5] - FRANCOS BREA, Juan Luis (2008): Historia de Horche. Guadalajara, pp. 369-370. Transcribe el acta notarial conservado en el Archivo Histórico Provincial de Guadalajara, Protocolos, Signatura P-1425.

[6] - Tipología de campana que sólo existe en los territorios del centro y mitad norte de la antigua Corona de Castilla, caracterizada por un perfil abombado y anchos hombros, en contraste con las campanas esquilonadas, cuyo perfil es más esbelto, como el que tienen las campanas actuales de la torre.

[7] - Este templo es obra medieval, posiblemente del siglo XIV, su torre campanario parece ser realizada en esa época. Experimentó reformas en el siglo XVIII.

[8] - La torre es el único vestigio conservado de la primitiva iglesia medieval, cuya base aloja además la capilla bautismal. La pila presenta una tipología románica. La iglesia fue reedificada en torno a 1580. Es apreciable como en esta reforma se aumentó la altura de la nave, quedando el tejado de la torre casi a la misma altura de la cumbrera de su única nave.

[9] - La torre de Yebra es el único vestigio arquitectónico conservado de la iglesia medieval. Su pervivencia sólo puede entenderse por la carencia de medios para concluir el templo Renacentista de tres naves. Gracias a que no se levantó la nave del sur, se pudo conservar la torre campanario medieval adosada a la nave central. A los pies del templo se conservan restos de lo que sería la nueva torre campanario acorde con el tamaño del nuevo templo pero que finalmente, al igual que la nave sur, nunca se llegó a realizar. Al igual que ocurre con la torre de Valdesaz, la torre resulta muy baja para la altura del templo renacentista.

[10] - La iglesia de Romancos presenta dos fases constructivas: el cuerpo del templo con sus tres naves y parte de la torre, fueron levantados en el siglo XV. En el siglo XVI se suprimió el antiguo presbiterio y se construyó un nuevo crucero y capilla mayor. En esta modificación se amplió la torre, pasando de tener una planta cuadrada a una rectangular. Además, se levantó un nuevo campanario por encima del primitivo.

[11] - Las iglesias de Brihuega fueron levantadas en torno al siglo XIII. Las torres campanario de estos templos son de esa época. En el siglo XVI y XVII experimentaron modificaciones que afectaron especialmente a su altura. Ambas torres duplicaron su altura. Esto es perfectamente apreciable desde el interior. La mitad inferior de ambas torres es maciza (San Miguel) o parcialmente maciza, únicamente horadada por una estrecha escalera de caracol (Santa María).

[12] - GARCÍA LÓPEZ, Aurelio (2012): Yebes, de los orígenes a la modernidad. Guadalajara, pp. 191-194.

[13] - ABASCAL COMENERO, Juan Manuel (2005): Tomellosa a la luz de su archivo. Guadalajara, pp. 91-95.

[14] - SUÁREZ QUEDEVO, Diego (1998): Madrid, revista de arte geografía e historia, “El edificio religioso normativizado desde la oficialidad eclesiástica. Sobre su emplazamiento y conformación en el Madrid del siglo XVII”, nº 1, pp. 343-380.

[15] - En el año 1851 el párroco Víctor Rodríguez se refiere al primer cuerpo de la torre al que coincide en altura con la cornisa de la nave principal., sobre el cual poco después se levantaría la actual torre campanario ADT, R.T.G., Caja 11, Exp. 6, Carta 19 de julio 1851.

[16] - TALAMANCO, Juan (1748): Historia de la Ilustre y Leal Villa de Orche…Op. Cit. p. 166.


Comentarios

Entradas populares de este blog

INTRODUCCIÓN AL MUNDO DE LAS CAMPANAS. PARTE 1ª: HISTORIA, FUNDICIÓN, BENDICIÓN Y OTROS TEMAS BÁSICOS

JERARQUIZACIÓN LITÚRGICA DE LOS TOQUES DE CAMPANA

LOS TOQUES DE CAMPANAS EN LA IGLESIA PARROQUIAL DE SAN JUAN BAUTISTA DE FUENSALIDA (TOLEDO)